
Tengo sepultada tu voz en mi silencio
tu mirada traviesa la guardé para mí
el cantar de tu risa y la melancolía
acompañan mis días de recuerdos sin fin
A veces el camino me parece muy largo
la nostalgia me invade en esta soledad
ahogo en mis recuerdos el paso de los años
y mi llanto me asfixia de dolor y ansiedad
Hoy recorro la vida con mis pasos cansados
sabiendo que el reencuentro algún día llegará
anhelando el momento de besarte en secreto
fundiéndome en tu alma para la eternidad.
Dedicado a mi madre,por el gran amor a mi padre
desde siempre y en su ausencia.
Marisel agosto de 2007